Estudiantes de sexto celebraron liturgias sobre la identidad y la misión

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Del lunes 12 al viernes 15 de mayo, el nivel de sexto básico vivió sus liturgias por curso, en un espacio de fe, reflexión y encuentro. En cada celebración, los estudiantes fueron invitados a valorar su identidad y a reconocer que, desde la etapa de vida en la que se encuentran, tienen una misión que vivir hoy: aprender, compartir y disfrutar la vida también a través del juego. Desde el Evangelio compartido, comprendieron que están llamados a ser sal y luz (Mt 5, 13-16) para los demás en su comunidad curso.

Fue una semana significativa, en la que los estudiantes expresaron reflexiones profundas sobre quiénes son y sobre los dones que poseen para realizar su misión cada día. Como parte de la actividad práctica, cada uno se identificó con el signo de la sal o de la luz, escribiendo su nombre y una habilidad personal en una cartulina. Este gesto les ayudó a descubrir que pueden dar sabor e iluminar aportando positivamente a la vida de sus compañeros, al curso y a su familia.

En esta ocasión, los delegados de pastoral junto con su profesor jefe bendijeron, partieron y repartieron, el pan a sus compañeros, como signo de servicio, unidad y compromiso con el curso. Las celebraciones concluyeron como una experiencia valiosa y alegre, recordando que cada estudiante tiene una misión que debe comenzar a vivir desde ahora: “Ser la sal y la luz del mundo”.